Chistes de Pepito Para Reírse A Carcajadas Con Cuentos de Pepito



Chistes de Pepito

Chistes de Pepito en la Escuela
Expone la maestra a sus alumnos:
La hiena es un animal que vive en el norte de África; come carroña y se aparea una vez al año y emite un aullido semejando a la risa del hombre.
A ver, Jaimito, ¿Qué entendiste?
La hiena es un animal que vive en África; come carne podrida, y se aparea una vez al año y hace un aullido que parece que se está riendo...
¡Muy bien, Jaimito!
Ahora tú Pablito.
La hiena es un animal que vive lejos, en África, creo; come carne podrida, se ríe como si fuera hombre, y ve a su pareja una vez al año.
¡Hmmm!...Bueno, has aprendido algo.
¿Y tú, Pepito?
Yo sólo tengo una pregunta maestra:
¿No es la hiena un animal bien pendejo?
¡Con lo lejos que vive!, ¡Con la mierda que come!, ¡Y con lo poco que coje!...¿De qué chingados se ríe?


Chistes de Pepito en Exámen
La terna de examinadores está haciendo el examen oral a Pepito. Uno de la terna le pregunta:
¿Quién descubrió América?
Pepito contestó:
Francisco Pizarro, Profesor.
Otro de la terna al escuchar esa respuesta, comenzó a carcajearse a mandíbula batiente al tiempo que decía:
¿Cómo dijo?
¡Ja... Ja...Ja...Ja!
¿Francisco Pizarro?
¡Ja...Ja...Ja...Ja!
¡Qué barbaridad!
¿Francisco Pizarro?
¡Ja...Ja...Ja...Ja!
¡Imagínense!...¿Qué diría Hernán Cortés?

Pepito en el Aula

La profesora no había llegado al aula. Los niños se entretenían. Pepito cogió una tiza y escribió en el pizarrón:
"Pepito, el más coludo de la escuela".
Al llegar la profesora, leyó lo escrito en la pizarra y muy enojada, mandó a todos los niños a su casa.
Solo a Pepito lo dejó en el aula. Cerró con llave la puerta. Como a las dos horas salió Pepito, subiéndose el "zipper" del pantalón.
Sus compañeros lo estaban esperando afuera para saber cuál había sido el castigo. Los compañeros de Pepito le preguntaron:
¿Qué te hicieron Pepito?
¡La maravilla de la publicidad escrita! - contestó Pepito, mientras terminaba de arreglarse los botones de la camisa - El que no se anuncia...¡No vende!


Chistes de Pepito Discutiendo Sobre Sexo

La profesora no había llegado al aula. Los niños discutían sobre sexo. Uno de los niños presumiendo de saber mucho, dijo que la rayita de las mujeres era vertical, otro lo contradijo diciendo que era horizontal. La discusión duró unos cinco minutos, hasta que llegó Pepito y dijo:
¡Ustedes no saben ni mierda, cipotes! La rayita de las mujeres es vertical.
¿Y vos, porqué estás tan seguro? - dijo un niño.
Verán - dijo Pepito - A mi hermanita la bañan en el segundo piso de la casa. Cuando sale bañada, se desliza hasta la planta baja por el pasamanos de las gradas.
Como baja desnuda, el sonido que hace su cosita es...¡Shshshshshsh!...Como un silbido. Si la rayita hubiera sido horizontal sonaría así:
(Se puso el dedo índice sobre los labios y lo movió de arriba hacia abajo varias veces, haciendo mueca).
¡Lero, lero, lero!

La profesora dejó de tarea para el fin de semana una composición acerca de la mosca. Pepito, para poder hacerla, se coloca al lado del barril de la basura.
Comienza a escribir, pero una mosca insistía en molestar. Así estuvo todo el sábado intentando terminar su tarea. Cansado, cerró su cuaderno y se dedicó a jugar. Al presentar su tarea leyó lo siguiente:
¡La mosca es un insecto que jode, jode y jode y no deja de joder!

Cuentos de Pepito

La clase de hoy con Pepito
La maestra informa a sus alumnos:
Niños, hoy hablaremos de algunos de los fluídos del cuerpo humano.
Hablaremos de la sangre y el semen.
La sangre es el combustible del cuerpo; es rica en glóbulos rojos y blancos.
El semen también es un fluído, pero a diferencia de la sangre, éste no sólo es rico en vitaminas, minerales y proteínas, sino que también es transportador de la información genética.
Bueno, niños, ahora...la ronda de preguntas.
La maestra mira a todos los niños y piensa:
"Ni loca le pregunto a Pepito. Ese desgraciado es un corriente".
A ver, Carlitos, ¿Qué aprendiste sobre los fluídos del cuerpo humano?
Este, este...No sé.
¿A ver, tu Luisito?
No sé, maestra.
¿Pablito?
No sé, maestra.
Así, pasan todos hasta que llega el turno del temible Pepito. La maestra decide preguntarle:
A ver, Pepito, ¿Qué aprendiste el día de hoy?
Hoy aprendí acerca de los fluídos del cuerpo, maestra.
La sangre es rica en glóbulos rojos y blancos y el semen, por el contrario, está compuesto de vitaminas, minerales, proteínas y, además, es el responsable de transportar la información genética.
La maestra, que estaba sudando, dice para sí misma:
"Me salvé. Por fin me contestó algo bien".
En conclusión, maestra, debo inferir que es mucho mejor, pero bastante mejor, y más nutritiva, una mamadita que una transfusión de sangre.
¡No podía ser tanta belleza¡

Pepito le pregunta a la maestra:
Maestra...¿De dónde salen los pollitos?
De los huevos, Pepito.
Mirándose hacia abajo, donde tiene la bolsa del pantalón, Pepito repite...
¡No me asuste, maestra!

Otros Chistes de Pepito

El papá de Pepito le dice a su hijo:
Mira Pepito, ¡Ya hable con la cigüeña para que te trajera un hermanito!
No me jodas, papá. Habiendo tantas mujeres, ¿Te cogiste a una cigüeña?

La maestra le pide a Pepito que dibuje un huevo. El empieza a dibujar y se mete la otra mano en el bolsillo, entonces una de las compañeritas grita:
¡Señorita, Pepito esta copiando!

En el colegio, la maestra les pregunta a los chicos qué quieren ser cuando sean grandes.
Le pregunta a Luis y éste le contesta:
Yo quiero ser arquitecto, y si me va mal dibujante.
Muy bien Luis...¿Y vos María?
Yo quiero ser gimnasta, y si me va mal profesora de gimnasia.
¿Y vos Pepito?
Yo quiero mujeres y "champagne".
La maestra se queda pensando y le pregunta:
¿Y si te va mal?
Pues paja y Coca Cola.

Chistes de Pepito y su Trencito

Pepito jugaba con su tren en miniatura en la sala de su casa, mientras su mamá cocinaba y lo miraba de vez en cuando.
Luego de varias vueltas, el tren llega a la estación terminal.
Pepito - actuando como el inspector del tren dice:
¡Estación terminaaaaal!...
Todos los hijos de su chingada madre que viajan hasta aquí tomen todas sus chingaderas y se bajan rapidito del tren, bola de pendejos; y los "weyes" que viajan de vuelta, suban rapidito sus pinches maletas, antes que los agarre a chingadazos!
Al oir esto, su madre - espantada - salió rápidamente de la cocina y le dice a Pepito:
¿Pero qué vocabulario es ese, hijo? ¡Deja inmediatamente tu tren y te me vas a tu recámara!
¡Quedas castigado por 2 horas!
Luego de las dos horas de castigo, Pepito vuelve a jugar con su tren y esta vez dice:
Estación terminal, los pasajeros deben descender. A nombre de nuestra empresa les agradecemos haber viajado con nosotros, prefiriendo nuestra hospitalidad. Por favor bajen sus pertenencias y ante cualquier necesidad, por favor soliciten la ayuda de nuestros asistentes.
Y quienes viajan de vuelta, por favor tengan la bondad de subir al tren con su equipaje y acomodarse en sus respectivos asientos, que vamos a partir.
Su madre, con una sonrisa, ya más tranquila, sigue cocinando, cuando inmediatamente después, Pepito agrega:
Y si algún cabrón hijo de su chingada madre está enojado por las 2 horas de retraso que tenemos...¡Que se pare y le reclamen a la méndiga vieja cabrona que está en la cocina!

Joke Pepito, Lea Chistes Groseros

Mamadas de los Chistes de Pepito

Pepito hablando con un amigo suyo:
¿Que le vas a pedir a los Reyes Magos?
Un tren eléctrico, un coche de juguete... ¿Y vos?
Un tampax.
¿Y eso qué es?
Bueno, no sé exactamente, pero tiene que ser alucinante, porque podes correr, nadar, saltar, caerte...y no te pasa nada.

El Color de Tu Pene
Estoy muy asombrado del color de tu pene - Le dijo el Dr. Pérez a Pepito - Pene color naranja...¡Hmmm!...¿Esto es común en tu familia?
No - Dijo Pepito.
Pero...¿Has padecido de viruela, sarampión o hepatitis?
NO, definitivamente no.
Bueno...¿Has tenido contacto con algún químico, o solvente?
No, por supuesto que no.
¿Has tenido alguna enfermedad venérea?
¡Jamás!...Eso nunca.
¿Eres alérgico a algo?
A nada.
¿Talvez has manejado algún insecticida en tu trabajo?
No. Yo ni siquiera trabajo.
Entonces... ¿Qué haces todo el día Pepito?
Pues veo películas porno y como "cheetos snacks" color naranja de los que anuncia Don Francisco en Univisión.

Otro Chiste de Pepito en la Escuela

En la escuela:
A ver, Paulita...¿Qué pasa si echamos un corcho al agua?
El corcho flota, señorita.
¡Muy bien!
Jorgito...¿Y si echamos un papel?
También flota, señorita, hasta que se moja y se hunde.
Bien...bien...
Pepito... ¿Y si echamos un palito?
¡Cuando quiera, señorita!

Esta Pepito en una fiesta, cuando detecta a una hermosa chiquilla. Se le acerca y le dice:
¿Bailas?
Y la ya alterada pequeñuela sonríe seductora:
¡Sí...!
Bueno, entonces préstame la silla.

La profesora de una escuela primaria mandó a sus brillantes alumnos que escribiesen una redacción donde fuesen tratados los siguientes temas:
1- Monarquía.
2- Sexo.
3- Religión.
4- Misterio.

El que terminase primero, podría salir del colegio antes y volver a su casa.
Pasados unos pocos segundos Pepito levantó la mano y dijo que terminó.
La profesora sin poder creerlo, le pide que lea su redacción. El se levanta y dice:
¡SE COGIERON A LA REINA!...¡DIOS MIO!... ¿QUIÉN FUE?

Pepito Quiere Ser Imbécil

Pregunta la maestra en la escuela:
Juanito, ¿Qué quieres ser cuando seas grande?
Yo quiero ser doctor.
Muy bien, ¿Y tú Jaimito?
Quiero ser abogado.
¿Y tú Pepito?
Yo quiero ser imbécil.
¡Imbécil!...¿Cómo?...¿Porqué quieres ser imbécil?
Porque siempre que salgo con mi papá, él dice, "tremenda casa que tiene ese imbécil, tremendo coche que tiene ese imbécil..."

El profesor repartiendo las notas:
Luisito un diez.
Pedrito un ocho.
Juanito un seis.
Pepito un cero.
Pepito reclama:
Oiga profesor, ¿Y porqué a mí un cero?
Porque has copiado el examen de Pedrito.
¿Y usted cómo lo sabe?
Porque las cuatro primeras preguntas, están iguales. Y en la última pregunta, Pedrito respondió:
"Esa, no me la sé" y tú has puesto:
"Yo tampoco".

Los Chistes de Pepito

En el manicomio están haciendo reparaciones. Como una medida de terapia, el director permitió que los locos no violentos colaboraran.
Algunos ayudaban en albañilería, otros en plomería y otros en carpintería.
Uno de los de carpintería estaba intentando clavar un clavo en la pared, con la particularidad que este le estaba pegando al clavo al revés.
Después de intentarlo varias veces, el loquito se dirigió a otro loco y dijo:
¡Hey vos!, fijáte que estos clavos están malos. Ya ratos trato de clavarlos y ninguno entra. ¿Que será?
Enseñá vos - dice el otro loco -
Toma el clavo, lo revisa por un momento y dice:
No seas pendejo. Este clavo es para la pared de enfrente.

Chistes de Pepito, Asalto al Convento

El convento había sido asaltado. La madre superiora llamó a los investigadores. Al llegar estos, comenzaron a indagar. Se dirigieron a la madre superiora y le preguntaron:
¿Cómo ocurrió el asalto, madre?
Bueno - dijo la superiora - vinieron pidiendo comida y alojamiento. Como ya era tarde de la noche, les tuvimos piedad y les dejamos entrar.
¡Y nos querían envenenar! - agregó una novicia.
El detective continuó su interrogatorio:
¿Y luego?
Bueno - dijo la superiora - nos obligaron a punta de pistola a entrar al aula de clases.
¡Y nos querían envenenar! - volvió a decir la novicia.
Luego - dijo la superiora - abrieron todas las habitaciones, tomaron lo que hallaron de valor, luego se fueron a las oficinas y las saquearon.
¡Y nos querían envenenar! - repitió la novicia.
Vamos a ver - dijo el detective dirigiéndose a la novicia - ¿Cómo es eso de que las querían envenenar?.
Y contestó la novicia:
Si, uno de esos malvados dijo...¡Echémosle un polvo a estas monjas!

Pepito Haciéndose el Loco

En un supermercado, a la entrada del mismo, estaba Pepito molestando a toda mujer que osaba pasar por allí. Lo que hacía, era que restregaba su parte delantera con cada mujer que pasaba y exclamaba:
¡Oleeeé!
Estuvo mucho tiempo haciéndolo y no se percató de que el marido de una de las mujeres lo estaba viendo.
Cuando la mujer de éste, pasó por la puerta, Pepito hizo lo mismo y exclamó:
¡Oleeee!
El marido de la señora se le acercó, lo cogió del cuello y le preguntó:
¿Olé qué, hijueputa?
Ole...Ole...Olegario Fuentes para servirle, señor.

Chistes de Pepito en Locomotora

El conductor de locomotoras se encuentra con un amigo en el parque. Extrañado éste le pregunta:
Oíme vos, ¿Y ya no estás trabajando?
No - contestó el conductor de locomotoras - Me despidieron.
Pero, ¿Porqué? - preguntó el amigo.
Porque entré a la oficina del jefe, sin su permiso - contestó.
Pero...¡Puta mano!...Eso no es causal de despido. ¡Eso es injusto!
No hombre, ¡No ves que entré con todo y locomotora!

La Fiesta de los Chistes de Pepito

En una mansión había una fiesta de ejecutivos con sus esposas y amigas. Como a las once de la noche, la fiesta se estaba poniendo aburrida, hasta que el anfitrión les dijo:
Bueno, como están aburridos, dentro de cinco minutos vamos a apagar las luces para que cada cual agarre lo que pueda y armamos una orgía, ¿Ok?
Todo el mundo estuvo de acuerdo. A los cinco minutos, se apagan las luces y empieza aquel jolgorio.
De pronto, un hombre gritó:
¡No jodan, hombre, organicémonos!
Nadie le contestó.
Al rato, volvió a gritar:
¡Coman mierda, hombre, esto va mal!...¡Organicémonos dijeeee!
Nadie le contestó otra vez.
Al rato, volvió a gritar:
¡Puta!...¡Otra vez!...¡No hombre, organicemos esta mierda!
Al fin, el dueño de la mansión mandó a encender las luces y preguntó:
¿Quién putas es el que pide que nos organicemos?...¡Ya ratos está jode que jode con eso!
¡Soy yo! - contestó un tipo -
¿Y qué pasa pues?...¿Cuál es tu rollo?
¡No jodás!...¡Hace ratos que me están cogiendo y yo no me he cogido a nadie todavía!

Cuentos de Pepito

Pepito era un oficinista, de esos mentirosos que todos los lunes llegaba contando sus fantásticas aventuras, entra a la oficina y uno de los compañeros le dice:
¡Ajá Pepito!...¿Cómo te fué el fin de semana?
¡No jodás, hombre! - contestó Pepito - ¡Vieras qué pedo me llevé!
Contáme pues - le dice el compañero.
Fijate que me voy de cacería de leones y en el camino, como no encontraba leones, iba gastando los tiros haciendo tiro al blanco, hasta que me quedé con solo una bala. De pronto, me aparece un león.
Como sabía que sólo me quedaba un tiro, le apunté con serenidad y en el momento que saltó hacia mí, le pegué el tiro en la cabeza, cayendo el león sobre mí y llenándome todo de sangre. Entonces, para evitar que los demás leones me siguieran por el olor de la sangre, fuí a una quebrada a lavarme, cuando de pronto veo en el reflejo del agua la peluzada de la melena del león trás de mí.
En ese punto entró el supervisor de los oficinistas y llamó a Pepito a su oficina.
Ya regreso para terminar de contarles - dijo Pepito y entró a la oficina del supervisor.
Cuando salió de la oficina, lo estaban esperando los compañeros, para que terminara el relato.
¿Por dónde iba? - preguntó Pepito.
Y otro le contestó - por la peluzada.
¡Ah sí! - continuó Pepito -
¡Y le voy dando una gran mamada a aquella vieja!

Genialidad en Chistes de Pepito

¡Qué inteligentes son los gringos! - dice Pepito campesino mejorado al bajarse del avión que lo traía de los Estados Unidos.
¿Porqué? - le preguntó la azafata.
Porque desde pequeños ya hablan inglés - contestó.

Pepito Pide la Mano

Una muchacha hija de un rico ganadero, se enamora de un muchacho pobre. Era tanto el amor que no podían vivir sin verse. La muchacha le dijo al muchacho pobre:
Mirá amorcito, tenés que hablar con mi papá para que te dé mi mano. El es comprensivo y entenderá nuestro amor.
Bueno - dice el muchacho pobre - Si vos lo decís, voy a ir el domingo a pedirle tu mano.
El domingo, llega el muchacho a la casona del ganadero. Lo hacen pasar a la oficina, quedándose la novia en la sala, esperándolo.
Bueno - dice el ganadero - así es que vós sos el novio de mi hija. ¿Y de que trabajás?
Soy contador - le contesta el muchacho pobre.
¿Y cuánto ganás allí? - pregunta el ganadero.
Quinientos, con las horas extras - contesta el muchacho pobre.
No fregués - dice el ganadero - ¡Cómo putas te voy a dar la mano de mi hija, si con lo que ganás no le ajusta ni para el papel higiénico!...Mejor buscate otra mujer.
Con eso, el muchacho se levantó apesadumbrado, pasó por la sala donde estaba la novia, quien le preguntó:
¿Qué te dijo mi papá, amorcito?
El muchacho solo le contestó:
¡Cagona!

En El Restaurante de Pepito

Dos cerdos entran a un restaurante y llaman a la mesera. La mesera se les acerca y les pregunta:
¿Qué van a querer los señores?
Bueno - dice uno de los cerdos - Yo quiero tres cerotes en su salsa, no muy cocidos, sino recalentados.
Yo quiero - dijo el otro - dos cerotes a la parrilla, con salsa de culo de cabro.
¿Y de tomar qué? - pregunta la mesera.
Tráeme una coca-miada litro.
Para mí una tropi-vómito medio litro.
¡Ah!...Y por favor, no me le pongás cebolla a la comida...¡Me va a dar mal aliento!

La Yegua de Pepito

Un señor hacendado se compra una yegua de raza pura para cruzarla con su semental.
Como el semental lo tenía prestado a un hacendado vecino, dispuso dejar suelta a la yegua en la hacienda, pero cubierta con una sábana, para que ningún caballo sin pedigree se la preñara.
La yegua estuvo bien los primeros días, pero un día alguien dejó abierto el corral y la yegua se escapó.
Cuando se dió cuenta el hacendado, comenzó a buscar a la yegua por aquella campiña. En eso estaba cuando se encontró con un campesino a quién preguntó:
¿Oiga amigo, no ha visto por aquí una yegua blanca, hermosa, cubierta con una sábana azul?
No amigo - contestó - lo que sí miré fué una yegua blanca, con un pañuelito azul asomándole por el culo.

La Enfermera de Pepito

La enfermera encargada de la sala de locos no violentos, acostumbraba a pasar lista en el dormitorio de estos para cerciorarse que ninguno se escapara.
Con la llegada de un loco llamado Santiago Arroyo, comenzó a tener problemas. Siempre que leía su nombre aquél contestaba:
¡Te puyo el hoyo!
Hastiada de ello, se queja con el director, quien le recomienda que diga el apellido primero y el nombre después, para que no le saque más rimas.
En la noche, volvió a pasar lista, pero esta vez dijo:
¡Arroyo Santiago!
¡Lo mismo te hago! - contestó el loco.